“Tengo una granja de explotación ganadera en Sant Joan de Mollet, en la provincia de Gerona, en España.

El primer cilindro HIDRACAR lo instalé en una cuba que no llevaba ningún tipo de suspensión, con el asesoramiento del departamento técnico de HIDRACAR y un taller de mi localidad.

Lluis Martí older HIDRACAR suspension cylinder (1)Lluis Martí junto a su vieja cuba, allá por el año 2003, con su primer cilindro de suspensión HIDRACAR recién instalado. Sobre él puede verse un accesorio de carga y verificación de la presión de gas HIDRACAR  aún conectado.

En el año 2005 adquirí una nueva cuba de más capacidad y solicité al fabricante de la misma que me instalara otro cilindro HIDRACAR.

Hasta la fecha, ambas siguen funcionando sin ningún problema. Calculo que entre los dos habrán recorrido más de 12.000 Km.

La comodidad en la conducción que he notado es inmejorable, como si la cuba flotara detrás del tractor. El tan molesto balanceo continuo del respaldo del asiento, que acaba produciendo un dolor de espalda, ha desaparecido!

Lo más sorprendente de esta solución es que la suspensión es prácticamente igual de suave tanto si la cuba va vacía como si está llena.

Con el tiempo he detectado que este sistema tiene otra gran ventaja práctica: Al final del vaciado de la cuba, ésta tiende a elevarse de la parte frontal, con lo que la descarga del purín es más completa. Y a la inversa, cuando se llena, La posición del cilindro replegado me da la indicación de que la cuba ya se ha llenado. El cilindro de suspensión actúa pues como un nivel indicador del estado de carga de la cuba.”

Lluis Martí older HIDRACAR suspension cylinder (2)Siete años después, en 2010, el mismo cilindro de suspensión todavía funcionando.
Lluis Martí newer HIDRACAR suspension cylinder (1)De nuevo Lluis Martí, en 2010, esta vez con su cuba adquirida en 2005 con otro cilindro de suspensión HIDRACAR.
Lluis Martí newer HIDRACAR suspension cylinder (2)Un encuadre más cercano de la misma cuba, mostrando el cilindro de suspensión en plena tarea.